El 2025 ha sido un año clave para Gambeta, marcado por la consolidación de la estructura de la entidad, el fortalecimiento de los equipos profesionales tanto en Vic como en Colombia, y el establecimiento de nuevas alianzas estratégicas que permitirán ampliar el impacto del proyecto en los próximos años.
Mejoras en la estructura de recursos humanos en Colombia
En Colombia, el año se inició con un coordinador deportivo, dos monitores deportivos colaboradores y tres estudiantes de psicología voluntarias, que daban apoyo a los estudiantes en prácticas tanto del ámbito deportivo como del psicológico. A pesar del esfuerzo del equipo, esta estructura hacía que el área psicológica no estuviera suficientemente organizada ni planificada.
Este escenario cambió a partir del mes de marzo, con la incorporación de una profesional de la psicología. Esta figura ha permitido coordinar de manera adecuada el trabajo de las voluntarias y de los estudiantes en prácticas de psicología de la UCC, así como mejorar el seguimiento de las actividades realizadas y la validación académica de las prácticas.
Gracias a esta mejora estructural, se ha reforzado tanto el área deportiva como la psicológica y se ha mejorado notablemente la interlocución con la universidad, lo que ya apunta a un incremento del número de estudiantes en prácticas de psicología de cara a 2026.
Refuerzo del equipo y el acompañamiento en Vic
En Vic, durante 2025 se ha incrementado el número de monitores y monitoras de refuerzo escolar con el objetivo de alcanzar una ratio de entre uno y dos alumnos por monitor. Esta mejora ha permitido ampliar el refuerzo escolar de una a dos horas semanales, ofreciendo un acompañamiento más continuado y personalizado.
Además, a partir de septiembre, el equipo se ha reforzado con la incorporación de una psicóloga recién graduada en la UVic que, con el acompañamiento de Carolina Morales, neuropsicóloga del equipo Gambeta, ha iniciado el trabajo de caracterización individual de todos los beneficiarios y beneficiarias del proyecto. Este proceso permite detectar dificultades de aprendizaje y aplicar las herramientas y metodologías más adecuadas en cada caso.
Un indicador clave del impacto del proyecto es la ratio de asistencia: de los 35 niños, niñas y adolescentes que forman parte del proyecto en Vic, más del 90 % asisten de manera regular a las actividades. Un dato que muestra hasta qué punto el proyecto se ha integrado en sus rutinas cotidianas.
Nuevas alianzas estratégicas en Colombia
Durante el viaje de parte del equipo a Colombia, se han establecido nuevas alianzas con universidades de referencia. Por un lado, se han mantenido reuniones con la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), una institución de gran prestigio que cuenta con facultad de psicología y un departamento específico de trabajo social orientado a colectivos vulnerables. Estos encuentros han culminado con la firma de un convenio marco que permitirá iniciar la colaboración a partir de enero de 2026, con la incorporación de estudiantes en prácticas de psicología.
Por otro lado, tras diversas reuniones impulsadas por la psicóloga del equipo en Bucaramanga, se ha establecido contacto con la Universidad Santo Tomás, que dispone de facultad de deportes. A raíz de una reunión virtual con el decano de la facultad y la responsable de relaciones internacionales, se ha llegado también a un acuerdo para firmar un convenio marco a inicios de 2026. Este acuerdo prevé la incorporación de estudiantes de deportes en prácticas y la colaboración en la organización de talleres formativos para las familias de los beneficiarios, en ámbitos como el emprendimiento y otras formaciones de interés.
Mejora de la coordinación con el Ayuntamiento de Vic
Finalmente, al inicio del curso 2025-2026 se ha llevado a cabo una reunión con el Departamento de Bienestar y Familia del Ayuntamiento de Vic para consensuar la necesidad de mejorar los canales de comunicación y coordinación. El objetivo es compartir información de manera más fluida sobre la evolución de los niños y niñas beneficiarios, tanto a nivel académico como de comportamiento, y disponer también del retorno de los tutores y tutoras de las escuelas.
Asimismo, se ha puesto de manifiesto la importancia de implicar a las familias en el proyecto, para que tomen conciencia del papel clave que tiene Gambeta en la mejora del bienestar emocional, el progreso académico y las oportunidades de futuro de sus hijos e hijas.



